Temporalmente.
jueves 16 de julio de 2009
martes 14 de julio de 2009
Una memoria y Navegación a la vista, de Gore Vidal
Palimpsesto. Una memoria (absurdamente traducida al español como Una memoria; ya Palaniuk (sé que no se escribe así) nos regaló en su día Diario. Una novela, por lo que, por favor, todos esos poetas al tresbolillo que abundancian tanto firmen pero ya un poemario titulado Un poemario, que triunfa fijo, y dan esplendor, nos) qué coño decía: el caso es que Una memoria es el primer libro de eso mismo, memorias, de Gore Vidal, un maricón activo activista de todas las causas que molan y vividor de todas las vidas que merecen molar. Un tipo genial.Vidal, otra cosa no, pero es un tipo genial. En Una memoria da cuenta de su ingenio, prosa salaz, sádica, salutérrima: todo es velocidad y tocino del bueno: víscera íntima, quién follaba con quién y demás exigencias del que recuerda. Así en resumen os cuento yo la vida que nos cuenta Gore Vidal: Pues es un chico bien, paidofílico de dar por el culo, nunca de recibir (lo dice él: nunca), que practicó la política, con los demócratas, fue amigo de Kennedys y Newmans, de Tenesse Williams y los Roosevelt, que escribió para la TV y el cine, Ben Hur, Visita a un pequeño planeta, The best man, que con su primera novela, escrita a los 22 años (¡joven jodida promesa!) se hizo millonario y famoso (La ciudad y el pilar de sal) y que odiaba a Capote porque sólo caben dos maricones en el altar de la literatura americana (norte) de la segunda mitad del siglo XX. Hay que joderse.
En Una memoria Vidal batalla contra su país, al que odia con afecto (Vallejo), y, formando parte nuclear de él, arremete contra un mecanismo autodenominado democrático que, en verdad, no es sino dictadura imperial empeorante. Una memoria acaba en los sesenta, justito antes de que le volaran la cabeza a John F.
Así que Navegación a la vista debía empezar por ahí: cómo vio Vidal, amigo de, la voladura de una cabeza y el culo de Jackie deslizándose como una zorra de anuncio descapotable atrás. No lo cuenta.
Navegación a la vista, absurdo, otra vez, título para Point to point navegation (quiere decirse que se navega, por la memoria, sin mapa, al buen tuntún, incluso "a vistazos"; Navegación a la vista, en castellano, suena a: huy, pronto hay que navegar; o, nos espera una travesía, cosa que para nada quiere decir Vidal en su título original; hubiera sido más acertado: Navengando a tientas, por ejemplo; pero vale).
El caso es que Vidal chochea de lo lindo en Navegación a la vista, pues lejos de continuar la deriva (ver DRAE) de su primera memoria (ver Matute) hace una especie de memoria dentro de la memoria, de metamemoria o, sí, palimpsesto, dado que vuelve a los tiempos que ya contó, cuenta las mismas putas cosas (¿no hay correctores, amigos, editores, algo ahí?) y hurta, creo que intencionadamente, un relato pormenorizado del asesinato del presidente de su país. Extraño.
Sigue encendido, el viejo maricón, en esta segunda remembranza. Es interesante siempre, listísimo, lectivo y cínico. Lo adoramos. Su vida es un ajuar hecho de famosos y genios, un sinvivir de vida buena, una cachimba de néctar y poder. Mola.
Y vive, Gore, Vidal, vital, el cabrón; vive en Italia en una mansión portentosa, con mar de fondo y muertos de interior, y uno se pregunta, piensa, si no será el vivir más largo una ventaja de la verdad, una verdad de la ventaja, porque este libro, escrito al compás de la muerte ("Hoy murió Saul Bellow...", por ejemplo; y entonces se recuerda a Saul Bellow), nos dice también que la verdad, la versión que puede quedar, depende y mucho de que el que la diga siga vivo y los otros no, y de que esos otros no den a su vez una versión, por lo que para hacer memoria primero hay que hacer tiempo, esperar la muerte ajena, y luego inventarse la vida de los muertos, juzgarlos sin piedad y, casi, definirlos para la historia.
La memoria no es un género literario, sino una génesis.
domingo 12 de julio de 2009
Edición 2.0, de Joaquín Rodríguez
La mierda es gratis. Hay espacios enormes donde se acumula por toneladas. Puedes ir y coger un poco cada día; o mucho. Toda la que quieras. Mierda nunca nos ha faltado, sólo ha faltado que nos gustara.
La comida no es gratis. Si vas por la calle pidiendo vasos de leche a lo mejor tardas un poco en conseguir uno. Y a lo mejor es leche caducada, leche sucia, leche con miguitas. Leche no dan así porque sí. Ni pan tampoco. Si vas al estercolero, enorme, inmenso, encontrarás muchas cosas. Leche no. Pan: lo siento, pero no. Sólo mierda.
Comer en El Bulli tampoco es gratis. De hecho, es muy caro. Seguirá siéndolo. Por mucho que te empeñes, por mucho que tu estómago se empeñe, no podrás ir a El Bulli y comer gratis. Si lo haces, tendrás problemas y no habrá nadie que te dé la razón. Comer gratis en El Bulli: ¿de qué coño vas, chaval?
Así las cosas, sólo te queda esperar tu momento. Ese momento se llama caos. Si vives en Los Ángeles, y acontece un terremoto, quizá puedas, durante un par de días, pillar todo lo que haya en el supermercado. La policía está confusa, muchos niños se han caído de la bici y hay mujeres colgando de los balcones. Aprovecha. Coge todo lo que quieras. Se llama pillaje pero, por una vez, nadie te dirá nada. Volverás a casa con el carrito (robado) lleno de comida (robada) y lo aparcarás en el salón de tu casa. Luego te desplomarás en el sofá, mirarás la montaña móvil de alimentos y dirás: hostia, cómo mola: todo gratis.
A lo mejor te gusta tanto que juntas a un par de amigos y fundáis la Asociación de Alimentos Gratis: Free Food. Free Food, sí: es un nombre muy chulo. Seguramente cuatro o cinco amigos más se unirán a Free Food. Seguramente, algún periódico enrollado sacará un par de columnas. Escritores (enrollados), pintores (enrollados) y cantantes (enrollados) os apoyarán. Los carniceros, pescaderos y lecheros se pondrán de muy mala hostia, pero, mira, que se jodan. Free Food, tío, la comida debería ser gratis.
La comida debería ser gratis: ¿quién puede resistirse a esa frase? Comida-gratis. Joder, es tan obvio que no necesita defensa. Todos tenemos que comer, por qué cojones vamos a pagar para comer; por que cojones hay gente (los negritos, tronco) que no pueden comer. No tiene sentido, cómo no lo habíamos visto antes: Free Food.
Al final lo conseguiréis. Todo aquel que no se dedique a fabricar alimentos estará de vuestra parte. Robar al prójimo es legal si estamos todos de acuerdo. Yo estoy de acuerdo, qué coño: leche, pan, mejillones y paté gratis. Póngame cuarto y mitad de eso de ahí también, no sé cómo se llama. Caviar, como sea. Es comida; es gratis.
Sin embargo, joder, poco a poco el panadero se hará escritor, el lechero se hará cantante y el patatero, no sé, se dedicará a chupar pollas. Algo para ganarse la vida. Se lo advertisteis, pero no os hicieron caso: oye, tío (dijisteis), cómo vas a cobrar por los tomates que plantas, ¡es comida!, ¡es vida!, no puedes ponerle un precio. Free Food. Ni caso. Lo dejan. Así que los tomates serán cada vez peores, y el caviar desaparecerá; y la leche, bueno, la podréis obtener con vuestras propias manos (¿tú?, ¿tú?, ¿quién dedicará unas horas al día a ordeñar a las vacas?, ¿sabes?, no era tan fácil, ¿eh?). Bueno, pues leche no habrá.
Ni pan. ¿Tú sabes hacer pan? ¿Vas a dedicar dos/tres horas al día a hacer pan gratis? Mmm, me parece que no. Tú no mueves un puto dedo sin que te paguen. Pues nada, ni pan ni leche. Ni tomates. Ni mejillones, lo siento. No habrá nada de comer. Parece que nos hemos metido en un buen puto lío de cojones, sí.
Bueno, ahí está la mierda. Al final puede que nos guste.
Hay mucha y siempre fue gratis.
Perdición 2.0
La comida no es gratis. Si vas por la calle pidiendo vasos de leche a lo mejor tardas un poco en conseguir uno. Y a lo mejor es leche caducada, leche sucia, leche con miguitas. Leche no dan así porque sí. Ni pan tampoco. Si vas al estercolero, enorme, inmenso, encontrarás muchas cosas. Leche no. Pan: lo siento, pero no. Sólo mierda.
Comer en El Bulli tampoco es gratis. De hecho, es muy caro. Seguirá siéndolo. Por mucho que te empeñes, por mucho que tu estómago se empeñe, no podrás ir a El Bulli y comer gratis. Si lo haces, tendrás problemas y no habrá nadie que te dé la razón. Comer gratis en El Bulli: ¿de qué coño vas, chaval?
Así las cosas, sólo te queda esperar tu momento. Ese momento se llama caos. Si vives en Los Ángeles, y acontece un terremoto, quizá puedas, durante un par de días, pillar todo lo que haya en el supermercado. La policía está confusa, muchos niños se han caído de la bici y hay mujeres colgando de los balcones. Aprovecha. Coge todo lo que quieras. Se llama pillaje pero, por una vez, nadie te dirá nada. Volverás a casa con el carrito (robado) lleno de comida (robada) y lo aparcarás en el salón de tu casa. Luego te desplomarás en el sofá, mirarás la montaña móvil de alimentos y dirás: hostia, cómo mola: todo gratis.
A lo mejor te gusta tanto que juntas a un par de amigos y fundáis la Asociación de Alimentos Gratis: Free Food. Free Food, sí: es un nombre muy chulo. Seguramente cuatro o cinco amigos más se unirán a Free Food. Seguramente, algún periódico enrollado sacará un par de columnas. Escritores (enrollados), pintores (enrollados) y cantantes (enrollados) os apoyarán. Los carniceros, pescaderos y lecheros se pondrán de muy mala hostia, pero, mira, que se jodan. Free Food, tío, la comida debería ser gratis.
La comida debería ser gratis: ¿quién puede resistirse a esa frase? Comida-gratis. Joder, es tan obvio que no necesita defensa. Todos tenemos que comer, por qué cojones vamos a pagar para comer; por que cojones hay gente (los negritos, tronco) que no pueden comer. No tiene sentido, cómo no lo habíamos visto antes: Free Food.
Al final lo conseguiréis. Todo aquel que no se dedique a fabricar alimentos estará de vuestra parte. Robar al prójimo es legal si estamos todos de acuerdo. Yo estoy de acuerdo, qué coño: leche, pan, mejillones y paté gratis. Póngame cuarto y mitad de eso de ahí también, no sé cómo se llama. Caviar, como sea. Es comida; es gratis.
Sin embargo, joder, poco a poco el panadero se hará escritor, el lechero se hará cantante y el patatero, no sé, se dedicará a chupar pollas. Algo para ganarse la vida. Se lo advertisteis, pero no os hicieron caso: oye, tío (dijisteis), cómo vas a cobrar por los tomates que plantas, ¡es comida!, ¡es vida!, no puedes ponerle un precio. Free Food. Ni caso. Lo dejan. Así que los tomates serán cada vez peores, y el caviar desaparecerá; y la leche, bueno, la podréis obtener con vuestras propias manos (¿tú?, ¿tú?, ¿quién dedicará unas horas al día a ordeñar a las vacas?, ¿sabes?, no era tan fácil, ¿eh?). Bueno, pues leche no habrá.
Ni pan. ¿Tú sabes hacer pan? ¿Vas a dedicar dos/tres horas al día a hacer pan gratis? Mmm, me parece que no. Tú no mueves un puto dedo sin que te paguen. Pues nada, ni pan ni leche. Ni tomates. Ni mejillones, lo siento. No habrá nada de comer. Parece que nos hemos metido en un buen puto lío de cojones, sí.
Bueno, ahí está la mierda. Al final puede que nos guste.
Hay mucha y siempre fue gratis.
Perdición 2.0
miércoles 8 de julio de 2009
El mapa del tiempo, de Félix J. Palma; El viajero del siglo, de Andrés Neuman
De: Juan Malherido
Para: Nuria la becaria
asunto: te cogimos por tus tetas
Estimada Nuria. Te cogimos por tus tetas. Aún así, háceme este postito sobre Neuman y J. Palma siguiendo las siguientes líneas de trabajo:
1. Del cuento a la novela. (Usa el documento A).
2. El best seller adjetival. (Usa el documento B).
3. El gilipollas de Borges. (Usa el documento C).
Muchas gracias (sobre todo por esos escotes).
Juan M.
LA BECARIA NURIA POSTEA PARA USTEDES MIENTRAS JUAN MALHERIDO SE HACE GUÍA NOCTURNO DE CRISTIANO RONALDO
Hola, amigos. Soy Nuria, la becaria. ¡Tengo un marrón que se me pocha el coño! Dos novelones de este porte, así de grandes, como pollas de negro Jackson, pues así son. Sí. Y tengo instrucciones y tres documentos dentro de tres sobres. Un trabajo duro, y por 300 euros al mes, ¿es eso justo, cojones? Aquí de esclava de estos hijos de puta forrados... ay, si yo les contara... Estoy harta de empresarios y secretas, como dice la canción de no sé qué grupo gilipollas catalán. Menos mal, eso he de reconocerlo, que mi jefe no es progre: si hay algo que me jode es un progre que gana 10.000 euros al mes y da lecciones sociales. ¡Anda y dame por el culo, que por lo menos me gusta!
Juan (telepático): Tú eres un zorrón...
A mucha honra. Venga, el curro.
Yo de la lite no sé mucho, esa es la verdad. Pero entre que leía estos dos TOCHOS inmensos y, por qué no, inconmensurables, desmesurados y (¡hay más palabras en el diccionario de ideas comunes, amigos!) desmedidos (así cualquiera escribe bien) he pensao yo pa mí misma: vaya, sí que avanza la literatura española contemporánea: ¡dos novelas decimonónicas!
Yo digo decimonónica cuando quiero decir: 600 páginas. Otros dicen postmoderna cuando quieren decir: 140 páginas. ¿No?
Pues la decimononía aquí es clara, porque además de lo más están las novelas ambientadas en el siglo XIX, siglo que al parecer no se podía narrar en un rato, de tantos tipos de quinqué que había. Neuman por ejemplo los tiene que nombrar todos. Entra el prota en una casa y, dale, te nombra las alfombras, los cuadros, las puntillas, los azulejos, las molduras, el mármol, los aldabones, los zócalos, las cómodas, los secreteres, las alforjas, los cartílagos todos de la realidad tangible, jolines. Según me ha dejado anotado en una página de El viajero del siglo mi boss, la de Neuman es una "novela nominal" de "abundancia sustantiva" para columbrar un texto "mineral" donde "no hay tantas ideas como paredes". Pues bueno.
Yo la he leído y va de: un señor, el viajero, llega a una ciudad, alemana, y, aunque está de paso, pasa que se hace amigo de un organillero y, también, de un potentado, cuya hija... ¿se la folla?, ¡cómo no se la va a follar!, ¿no ves que está novela tiene un premio?, se la folla, claro, y entonces le da como pereza abandonar la cityburgo, que ya sabe una que a los hombres lo que les para los pies no es un piso con piscina, sino la piscina de mi cuerpo y olé.
Juan (telepático): Eso ha quedado muy sutil.
nuria: Gracias.
El caso, sigo con las notas de mi boss, la novela está escrita con "excelencia": supongo que eso quiere decir que no pasa nada muchas veces, sólo pasan palabras, qué coñazo. Por ejemplo "el reloj salpicaba la hora sobre la plaza" o (referido a las estrellas) "soplido de sal": ¡esto a mi jefe se la pone dura! Es un mariconzón, que lo sé yo...
Sin embargo (anotaciones en rojo) la novela tiene un tono "juvenil", como de "parque de atracciones para adultos" donde "no hay conflicto" ni "maldad", ¡como en los teletubies! Dice: "A partir de la página 76 de una novela, el estilo deja de convencer y empieza a sernos convecino, como una mujer muy guapa que al final no es guapa ni nada, es algo a pesar de guapa: inteligente, idiota, aburrida..."
Yo creo que a mi boss la novela de Neuman le hubiera gustado que le encantara, pero que no le ha visto entrañas. Anota: "Echo de menos obviedades".
¿Echo de menos obviedades? ¿Quién le entiende a este tipo?
El caso es que la novela de Neuman es muy entretenida (háganme caso a mí, que tengo el BUP), y además follan, que para eso le han dado un premio.
Yo, de ser jefa literaria, no premiaba una sola novela en la que no follaran. ¡Ni por estas!
El caso es que luego va la otra, que como también es muy gorda y también es premiada y también mete tiempo y movimiento en el título, se me ha confundido un poco, y hasta creo que he leído las dos a la vez mezclando las tramas y las linotipias. Viajero, mapa, tiempo, siglo: ¿se habrán puesto de acuerdo para escribir la misma novela o qué?
Félix J. Palma nos cuenta una de viajes en el tiempo. ¿No se lo ocurrió otra cosa? Pues no, no se lo ocurrió otra cosa. Sinopsis: pues va un tipo y ve un cuadro en la casa de su rico padre y dice, guau, me la follaba, a la del cuadro, pero como está pintada y las pinturas, es sabido, no lubrican, pues tiene que buscarse a la modelo. Pregunta y, hostia, la modelo es una puta, una puta, encima, de lo peorcito, vamos, como la madre de la hermana de Katia. Entonces el tipo hace de tripas polla y se va para el arrabal a liarse con la puta, y se lía. Y se lía. Y cuando está por enamorarse Jack El Destripador (tal cual) se la carga en pedacitos muy pequeños, pero reconocibles; entonces va el prota y dice, me mato, oh, y entonces va un su amigo y dice, no te mates, que tengo una máquina del tiempo (tal cual) y nos vamos patrás en el tiempo (tal cual) y la salvamos a la puta de las manos de Jack El Destripador en Pedacitos Pequeños. Y hasta ahí puedo leer.
A mí esta novela también me entretenió. Mi boss: "inverosímil", "manido", "poco original". Y, sobre todo (y en esto le doy toda la puta razon), "irrita incluso llegados a este punto que siga siendo un topos literario infranqueable el hecho de que un personaje -femenino- disfrute de una belleza privilegiada y eso facilite ya el amor, cuando todos sabemos que el amor está hecho de conversación y sexo, y que una persona "guapa" no equivale a una persona con la que tenga uno nada que hablar ni con la que tenga uno nada que follar."
Y anota en grande: "ASÍ NO VAMOS A REVOLUCIONAR LA LITERATURA, ME PARECE A MÍ."
Hostiales, se me ha olvidado abrir los "documentos". Pero mi jefe me excusará, coño, que he escrito un post de mil metros de largura. Voy a abrir el de Borges, que la palabra gilipollas me provoca simpatía.
DOCUMENTO C. BORGES ES GILIPOLLAS.
Nuria, amor, háce notar en tu post sobre Neuman y J. Palma el dato, fidedigno, de que Jorge Luis Borges se preciaba de no haber leído más que un cuento (Casa tomada) de su contemporáneo Julio Cortázar, prueba inequívoca de su mezquindad lectora, su cobardía como escritor y su casi delictiva ausencia de curiosidad. Háce notar ese dato, y que quien quiera entender que entienda.
Yo te entiendo, guapo.
No confundir.
Para: Nuria la becaria
asunto: te cogimos por tus tetas
Estimada Nuria. Te cogimos por tus tetas. Aún así, háceme este postito sobre Neuman y J. Palma siguiendo las siguientes líneas de trabajo:
1. Del cuento a la novela. (Usa el documento A).
2. El best seller adjetival. (Usa el documento B).
3. El gilipollas de Borges. (Usa el documento C).
Muchas gracias (sobre todo por esos escotes).
Juan M.
LA BECARIA NURIA POSTEA PARA USTEDES MIENTRAS JUAN MALHERIDO SE HACE GUÍA NOCTURNO DE CRISTIANO RONALDO
Hola, amigos. Soy Nuria, la becaria. ¡Tengo un marrón que se me pocha el coño! Dos novelones de este porte, así de grandes, como pollas de negro Jackson, pues así son. Sí. Y tengo instrucciones y tres documentos dentro de tres sobres. Un trabajo duro, y por 300 euros al mes, ¿es eso justo, cojones? Aquí de esclava de estos hijos de puta forrados... ay, si yo les contara... Estoy harta de empresarios y secretas, como dice la canción de no sé qué grupo gilipollas catalán. Menos mal, eso he de reconocerlo, que mi jefe no es progre: si hay algo que me jode es un progre que gana 10.000 euros al mes y da lecciones sociales. ¡Anda y dame por el culo, que por lo menos me gusta!
Juan (telepático): Tú eres un zorrón...
A mucha honra. Venga, el curro.
Yo de la lite no sé mucho, esa es la verdad. Pero entre que leía estos dos TOCHOS inmensos y, por qué no, inconmensurables, desmesurados y (¡hay más palabras en el diccionario de ideas comunes, amigos!) desmedidos (así cualquiera escribe bien) he pensao yo pa mí misma: vaya, sí que avanza la literatura española contemporánea: ¡dos novelas decimonónicas!
Yo digo decimonónica cuando quiero decir: 600 páginas. Otros dicen postmoderna cuando quieren decir: 140 páginas. ¿No?
Pues la decimononía aquí es clara, porque además de lo más están las novelas ambientadas en el siglo XIX, siglo que al parecer no se podía narrar en un rato, de tantos tipos de quinqué que había. Neuman por ejemplo los tiene que nombrar todos. Entra el prota en una casa y, dale, te nombra las alfombras, los cuadros, las puntillas, los azulejos, las molduras, el mármol, los aldabones, los zócalos, las cómodas, los secreteres, las alforjas, los cartílagos todos de la realidad tangible, jolines. Según me ha dejado anotado en una página de El viajero del siglo mi boss, la de Neuman es una "novela nominal" de "abundancia sustantiva" para columbrar un texto "mineral" donde "no hay tantas ideas como paredes". Pues bueno.
Yo la he leído y va de: un señor, el viajero, llega a una ciudad, alemana, y, aunque está de paso, pasa que se hace amigo de un organillero y, también, de un potentado, cuya hija... ¿se la folla?, ¡cómo no se la va a follar!, ¿no ves que está novela tiene un premio?, se la folla, claro, y entonces le da como pereza abandonar la cityburgo, que ya sabe una que a los hombres lo que les para los pies no es un piso con piscina, sino la piscina de mi cuerpo y olé.
Juan (telepático): Eso ha quedado muy sutil.
nuria: Gracias.
El caso, sigo con las notas de mi boss, la novela está escrita con "excelencia": supongo que eso quiere decir que no pasa nada muchas veces, sólo pasan palabras, qué coñazo. Por ejemplo "el reloj salpicaba la hora sobre la plaza" o (referido a las estrellas) "soplido de sal": ¡esto a mi jefe se la pone dura! Es un mariconzón, que lo sé yo...
Sin embargo (anotaciones en rojo) la novela tiene un tono "juvenil", como de "parque de atracciones para adultos" donde "no hay conflicto" ni "maldad", ¡como en los teletubies! Dice: "A partir de la página 76 de una novela, el estilo deja de convencer y empieza a sernos convecino, como una mujer muy guapa que al final no es guapa ni nada, es algo a pesar de guapa: inteligente, idiota, aburrida..."
Yo creo que a mi boss la novela de Neuman le hubiera gustado que le encantara, pero que no le ha visto entrañas. Anota: "Echo de menos obviedades".
¿Echo de menos obviedades? ¿Quién le entiende a este tipo?
El caso es que la novela de Neuman es muy entretenida (háganme caso a mí, que tengo el BUP), y además follan, que para eso le han dado un premio.
Yo, de ser jefa literaria, no premiaba una sola novela en la que no follaran. ¡Ni por estas!
El caso es que luego va la otra, que como también es muy gorda y también es premiada y también mete tiempo y movimiento en el título, se me ha confundido un poco, y hasta creo que he leído las dos a la vez mezclando las tramas y las linotipias. Viajero, mapa, tiempo, siglo: ¿se habrán puesto de acuerdo para escribir la misma novela o qué?
Félix J. Palma nos cuenta una de viajes en el tiempo. ¿No se lo ocurrió otra cosa? Pues no, no se lo ocurrió otra cosa. Sinopsis: pues va un tipo y ve un cuadro en la casa de su rico padre y dice, guau, me la follaba, a la del cuadro, pero como está pintada y las pinturas, es sabido, no lubrican, pues tiene que buscarse a la modelo. Pregunta y, hostia, la modelo es una puta, una puta, encima, de lo peorcito, vamos, como la madre de la hermana de Katia. Entonces el tipo hace de tripas polla y se va para el arrabal a liarse con la puta, y se lía. Y se lía. Y cuando está por enamorarse Jack El Destripador (tal cual) se la carga en pedacitos muy pequeños, pero reconocibles; entonces va el prota y dice, me mato, oh, y entonces va un su amigo y dice, no te mates, que tengo una máquina del tiempo (tal cual) y nos vamos patrás en el tiempo (tal cual) y la salvamos a la puta de las manos de Jack El Destripador en Pedacitos Pequeños. Y hasta ahí puedo leer.
A mí esta novela también me entretenió. Mi boss: "inverosímil", "manido", "poco original". Y, sobre todo (y en esto le doy toda la puta razon), "irrita incluso llegados a este punto que siga siendo un topos literario infranqueable el hecho de que un personaje -femenino- disfrute de una belleza privilegiada y eso facilite ya el amor, cuando todos sabemos que el amor está hecho de conversación y sexo, y que una persona "guapa" no equivale a una persona con la que tenga uno nada que hablar ni con la que tenga uno nada que follar."
Y anota en grande: "ASÍ NO VAMOS A REVOLUCIONAR LA LITERATURA, ME PARECE A MÍ."
Hostiales, se me ha olvidado abrir los "documentos". Pero mi jefe me excusará, coño, que he escrito un post de mil metros de largura. Voy a abrir el de Borges, que la palabra gilipollas me provoca simpatía.
DOCUMENTO C. BORGES ES GILIPOLLAS.
Nuria, amor, háce notar en tu post sobre Neuman y J. Palma el dato, fidedigno, de que Jorge Luis Borges se preciaba de no haber leído más que un cuento (Casa tomada) de su contemporáneo Julio Cortázar, prueba inequívoca de su mezquindad lectora, su cobardía como escritor y su casi delictiva ausencia de curiosidad. Háce notar ese dato, y que quien quiera entender que entienda.
Yo te entiendo, guapo.
No confundir.
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Juan
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Félix J. Palma
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lunes 6 de julio de 2009
Escupiré sobre vuestra tumba, de Boris Vian
Sigo perezoso y cedo este post a la becaria. Finalmente contratamos una becaria porque alguien tiene que chupar las pollas en la oficina. (Y no voy a ser siempre yo.)
LA BECARIA DE LECTOR MALHERIDO NOS EXPLICA LA NOVELA ESCUPIRÉ SOBRE VUESTRA TUMBA (QUE HA CONSEGUIDO LEERSE ENTERA ELLA SOLA, PRUEBA PALPABILÍSIMA DE LA INTELIGENCIA PROVERBIAL DE LAS MUJERES CONTEMPORÁNEAS)
la becaria: Hola, me llamo Nuria, soy la becaria de Lector Malherido Inc. Es mi primer día de trabajo así que no seáis malos y me digáis que soy tonta. Yo ya sé que soy tonta. Nací mujer, como Rosa Montero, y no puedo ser más que tonta o columnista de El País, y una columna mía en El País no habéis visto, ¿a que no? Vamos con el libro.
El libro se titula Escupiré sobre vuestra tumba y es de Boris Vian. Boris Vian era muy guay, y francés, y tocaba jazz y dice la solapa del libro que se murió viendo la adaptación de precisamente esta novela ("de precisamente esta novela", se nota que leo a Álvaro Pombo, ¿a que sí?). Sí, amigos, adaptan su novela, va a ver la adaptación, ¡y se muere! ¿No es mítico de cagarse?, con perdón. Es muy mítico. Lo que no dicen es que Vian se murió porque se puso hasta el culo de drogas muy malas, de alcohol, y de sí mismo, que era un veneno permanentemente pernicioso (Pombo).
El caso es que la novela es muy machota. Un tipo, que es negro por dentro y blanco por fuera, justito al revés que Barack Obama, y justito a la visconversa de Michael Jackson, que era negro entremedias, un tipo, decía yo, ¿a que sí?, quiere vengar la muerte de su hermano, el negrito, en el coñito de unas chicas blancas. Así que se las va follando alegremente, con perdón del "alegremente", que nos está leyendo Rosa Montero y un tipo no folla alegremente sino "opresivamente", durante toda la novela, y les come el coño, con perdón de "comer", verbo claramente machista si se aplica al coño, y les mete la polla en la boca, con perdón de... de "mete", conjugación verbal machista donde las haya, y se corre en sus (me estoy poniendo cachonda como una perra; es lo que lo de becaria es así: te dicen becaria y te sientes Scarlett Johanson por lo mínimo)... No sé dónde era que iba.
¡A follar! Ay, estoy sola en la oficina, sin jefe con polla, que me encanta tener jefes porque si fueran jefas no les podría chupar esas grandes prologaciones de su inteligencia que son las pollas... Ay, las pollas.
A mí el libro me ha gustado, pero a lo mejor me ha gustado porque, mira, a veces una quiere un hombre, ¿a que sí?, un puto hombre, uno que llega y dice, te voy a follar, zorrita, ¿a que sí?, y eso es lo que quiere una a veces, la verdad.
Y eso escasea hoy en día. Vienen y dicen, ummm, ¿tomamos un café?, ¿vemos una de Jaime Rosales?, ¿comentamos juntos las columnas de Javimari? ¡Maricón! ¡Méteme la polla en la boca antes de que me haga bollera!
Ya casi no hay hombres, joderse. Yo soy becaria, y lo único que quiero en Lector Malherido Inc. es que me follen como a una perra.
No poco quiero.
Ernest Hemingway escribió Fiesta con +-27 años; Enrique Jardiel Poncela escribió Amor se escribe sin hache con +-27 años; Boris Vian escribió Escupiré sobre vuestra tumba con +-27 años. ¡Ya no se cumplen 27 años como se cumplían antes!
LA BECARIA DE LECTOR MALHERIDO NOS EXPLICA LA NOVELA ESCUPIRÉ SOBRE VUESTRA TUMBA (QUE HA CONSEGUIDO LEERSE ENTERA ELLA SOLA, PRUEBA PALPABILÍSIMA DE LA INTELIGENCIA PROVERBIAL DE LAS MUJERES CONTEMPORÁNEAS)
la becaria: Hola, me llamo Nuria, soy la becaria de Lector Malherido Inc. Es mi primer día de trabajo así que no seáis malos y me digáis que soy tonta. Yo ya sé que soy tonta. Nací mujer, como Rosa Montero, y no puedo ser más que tonta o columnista de El País, y una columna mía en El País no habéis visto, ¿a que no? Vamos con el libro.
El libro se titula Escupiré sobre vuestra tumba y es de Boris Vian. Boris Vian era muy guay, y francés, y tocaba jazz y dice la solapa del libro que se murió viendo la adaptación de precisamente esta novela ("de precisamente esta novela", se nota que leo a Álvaro Pombo, ¿a que sí?). Sí, amigos, adaptan su novela, va a ver la adaptación, ¡y se muere! ¿No es mítico de cagarse?, con perdón. Es muy mítico. Lo que no dicen es que Vian se murió porque se puso hasta el culo de drogas muy malas, de alcohol, y de sí mismo, que era un veneno permanentemente pernicioso (Pombo).
El caso es que la novela es muy machota. Un tipo, que es negro por dentro y blanco por fuera, justito al revés que Barack Obama, y justito a la visconversa de Michael Jackson, que era negro entremedias, un tipo, decía yo, ¿a que sí?, quiere vengar la muerte de su hermano, el negrito, en el coñito de unas chicas blancas. Así que se las va follando alegremente, con perdón del "alegremente", que nos está leyendo Rosa Montero y un tipo no folla alegremente sino "opresivamente", durante toda la novela, y les come el coño, con perdón de "comer", verbo claramente machista si se aplica al coño, y les mete la polla en la boca, con perdón de... de "mete", conjugación verbal machista donde las haya, y se corre en sus (me estoy poniendo cachonda como una perra; es lo que lo de becaria es así: te dicen becaria y te sientes Scarlett Johanson por lo mínimo)... No sé dónde era que iba.
¡A follar! Ay, estoy sola en la oficina, sin jefe con polla, que me encanta tener jefes porque si fueran jefas no les podría chupar esas grandes prologaciones de su inteligencia que son las pollas... Ay, las pollas.
A mí el libro me ha gustado, pero a lo mejor me ha gustado porque, mira, a veces una quiere un hombre, ¿a que sí?, un puto hombre, uno que llega y dice, te voy a follar, zorrita, ¿a que sí?, y eso es lo que quiere una a veces, la verdad.
Y eso escasea hoy en día. Vienen y dicen, ummm, ¿tomamos un café?, ¿vemos una de Jaime Rosales?, ¿comentamos juntos las columnas de Javimari? ¡Maricón! ¡Méteme la polla en la boca antes de que me haga bollera!
Ya casi no hay hombres, joderse. Yo soy becaria, y lo único que quiero en Lector Malherido Inc. es que me follen como a una perra.
No poco quiero.
Ernest Hemingway escribió Fiesta con +-27 años; Enrique Jardiel Poncela escribió Amor se escribe sin hache con +-27 años; Boris Vian escribió Escupiré sobre vuestra tumba con +-27 años. ¡Ya no se cumplen 27 años como se cumplían antes!
sábado 4 de julio de 2009
Fiesta, de Ernest Hemingway
Cedo la palabra al becario, que no tengo ganas.
HABLA EL BECARIO DE LECTOR MALHERIDO (EN ESTE BLOG NO SE ADMITEN BECARIAS, NO HACEN MÁS QUE DEJAR CAER EL BIC DEBAJO DE TU MESA)
El becario: Hola a todos, soy el becario de Lector Malherido. Estoy muy contento de poder trabajar en este importantísimo blog de la escena blogger española, premiado numerosas veces y leído por los autores de más tronío del país.
Mi nombre no es importante. Me llamo Rubén pero mi nombre no es importante. Martiné es mi apellido. Pero mi apellido tampoco es importante. Lo importante es Fiesta, de Ernest Hemingway. Yo tengo una novela escrita (y quién no), pero la novela que tengo escrita no es importante. Fiesta fue la primera novela que escribió Hemingway. La mía no es tan buena. Ni tan importante. Fiesta no se llamaba Fiesta y sí se llamaba Fiesta. Vamos, no es que los traductores hayan traducido The sun also rises por Fiesta (eso sería ya mucho traicionar, jeje; ay, me sé la cita: Traduttore, traitore; qué listo soy, que me sé las citas, que se sabe todo el mundo, no son importantes; ni las citas, ni el mundo; mundial). Fiesta es como quería Ernest que se llamara su libro; luego se llamó The sun also rises; y luego España y otros países, ver la Wikipedia, titularon el libro como quería Hemingway primeramente que se titulara. Va de jóvenes, el libro. Mi novela también va. De algo. Pero no es importante. La de Hemingway sí.
Unos jóvenes están en París; beben, hacen el amor, beben otro poco, hacen el amor otro poco. Luego se van a pescar. A España. Luego se van a Pamplona a ver los toros de Pamplona (ahora mismo también están los toros en Pamplona, pero con Hemingway incluido en los toros de Pamplona). Hemingway vio los toros de Pamplona sin Hemingway, lo que no deja de ser una ventaja. Fue, vio los toros, los contó, y ahora ya están contados y nadie puede verlos como si no se los hubieran contado. Una pena.
Hemingway escribe sencillo, directo, narrando todo el tiempo. Pensar no era lo suyo, así que no piensa nada. Simplemente narra y hace hablar a sus personajes. Los diálogos están muy bien. Miren:
-¡Qué calor!
-En Madrid siempre hace mucho calor en verano.
-Y frío en invierno.
-Sí, en invierno hace mucho frío.
Muy magistral me parece esto. A Cormac McCarthy también le parece muy magistral. En el libro hay un chica, un personaje, Brett, bastante casquivana, ligera de cascos, promiscua, fresca y que se acuesta un poco con todos. Con el torero del final se acuesta al final. Los toreros les gustan mucho a las mujeres, y a mí también. Son todos de derechas y llevan las manos manchadas de sangre. Esa honestidad no la ven ustedes en Aznar, Bush o Silvio Berlusconi, ¿eh?
juan: Este momento progre no me ha gustado.
becario: Mis disculpas, jefe.
Y nada, Fiesta es una novela agradable, pequeña, inambiciosa, que gusta mucho porque todos hemos sido jóvenes, aunque no todos hemos sido Hemingway, ni siquiera Vila-Matas.
juan: Ese momento peloteo me ha gustado bastante.
becario: Gracias.
Todos fuimos jóvenes, vivimos en París y nos la pasamos bebiendo y haciendo el amor a Brett. Todos todos. ¡Todos! Juventud divino tesoro, que decía el cura al monaguillo mientras se ponía el trajecito de monaguillo, sí.
Ahora la juventud no va a los San Fermines, que es una ordinariez; ahora va la juventud a los festivales de música. No hay toros, pero hay Bretts. No hay toros, pero hay drogas. Luego los años pasan y alguien nos deja contada la juventud en una novela simple y sencilla. Yo también tengo una escrita, una novela, digo, pero no va de toros ni de jóvenes; ni de nada. No es importante.
Un saludo a todos.
Party.
HABLA EL BECARIO DE LECTOR MALHERIDO (EN ESTE BLOG NO SE ADMITEN BECARIAS, NO HACEN MÁS QUE DEJAR CAER EL BIC DEBAJO DE TU MESA)
El becario: Hola a todos, soy el becario de Lector Malherido. Estoy muy contento de poder trabajar en este importantísimo blog de la escena blogger española, premiado numerosas veces y leído por los autores de más tronío del país.
Mi nombre no es importante. Me llamo Rubén pero mi nombre no es importante. Martiné es mi apellido. Pero mi apellido tampoco es importante. Lo importante es Fiesta, de Ernest Hemingway. Yo tengo una novela escrita (y quién no), pero la novela que tengo escrita no es importante. Fiesta fue la primera novela que escribió Hemingway. La mía no es tan buena. Ni tan importante. Fiesta no se llamaba Fiesta y sí se llamaba Fiesta. Vamos, no es que los traductores hayan traducido The sun also rises por Fiesta (eso sería ya mucho traicionar, jeje; ay, me sé la cita: Traduttore, traitore; qué listo soy, que me sé las citas, que se sabe todo el mundo, no son importantes; ni las citas, ni el mundo; mundial). Fiesta es como quería Ernest que se llamara su libro; luego se llamó The sun also rises; y luego España y otros países, ver la Wikipedia, titularon el libro como quería Hemingway primeramente que se titulara. Va de jóvenes, el libro. Mi novela también va. De algo. Pero no es importante. La de Hemingway sí.
Unos jóvenes están en París; beben, hacen el amor, beben otro poco, hacen el amor otro poco. Luego se van a pescar. A España. Luego se van a Pamplona a ver los toros de Pamplona (ahora mismo también están los toros en Pamplona, pero con Hemingway incluido en los toros de Pamplona). Hemingway vio los toros de Pamplona sin Hemingway, lo que no deja de ser una ventaja. Fue, vio los toros, los contó, y ahora ya están contados y nadie puede verlos como si no se los hubieran contado. Una pena.
Hemingway escribe sencillo, directo, narrando todo el tiempo. Pensar no era lo suyo, así que no piensa nada. Simplemente narra y hace hablar a sus personajes. Los diálogos están muy bien. Miren:
-¡Qué calor!
-En Madrid siempre hace mucho calor en verano.
-Y frío en invierno.
-Sí, en invierno hace mucho frío.
Muy magistral me parece esto. A Cormac McCarthy también le parece muy magistral. En el libro hay un chica, un personaje, Brett, bastante casquivana, ligera de cascos, promiscua, fresca y que se acuesta un poco con todos. Con el torero del final se acuesta al final. Los toreros les gustan mucho a las mujeres, y a mí también. Son todos de derechas y llevan las manos manchadas de sangre. Esa honestidad no la ven ustedes en Aznar, Bush o Silvio Berlusconi, ¿eh?
juan: Este momento progre no me ha gustado.
becario: Mis disculpas, jefe.
Y nada, Fiesta es una novela agradable, pequeña, inambiciosa, que gusta mucho porque todos hemos sido jóvenes, aunque no todos hemos sido Hemingway, ni siquiera Vila-Matas.
juan: Ese momento peloteo me ha gustado bastante.
becario: Gracias.
Todos fuimos jóvenes, vivimos en París y nos la pasamos bebiendo y haciendo el amor a Brett. Todos todos. ¡Todos! Juventud divino tesoro, que decía el cura al monaguillo mientras se ponía el trajecito de monaguillo, sí.
Ahora la juventud no va a los San Fermines, que es una ordinariez; ahora va la juventud a los festivales de música. No hay toros, pero hay Bretts. No hay toros, pero hay drogas. Luego los años pasan y alguien nos deja contada la juventud en una novela simple y sencilla. Yo también tengo una escrita, una novela, digo, pero no va de toros ni de jóvenes; ni de nada. No es importante.
Un saludo a todos.
Party.
lunes 29 de junio de 2009
La tourné de Dios, de Enrique Jardiel Poncela
Jardiel escribió este libro en tres meses y medio y cuando contaba 31 años, lo que a día de hoy lo convertiría en una "joven jodida promesa". Por supuesto, se notan los 3 meses y medio y los 31 años. Lo que no se nota es lo de "promesa". Después de esto, Jardiel no escribió más novelas.La tourné de Dios fue publicada el mismo año de su escritura, en 1932. Jardiel la escribió seguramente por encargo y seguramente para ganar dinero. Es decir, por los motivos por los que se escriben las buenas novelas.
lector: ¿Es buena?
juan: Déjame a mi aire.
En realidad, no. Es una novela-comic, una novela-magazine, una novela-dominical. Un almanaque de humoradas, irreverencias tipográficas y desmitificación de la literatura.
lector: ¿No es una puta mierda? Ponme unos taquitos, man.
juan: Uf, qué pereza.
Lo mejor de la novela es ver cómo las cosas más complejas se le ocurren a cualquiera, pero la simples sólo acuden al numen de los genios. Jardiel pone letras del revés, dibujos, fotos, anuncios publicitarios, listas, mapas, textos periodísticos, negritas, diversos tamaños de letra, diversos tipos de letra, cursivas, capítulos numerados en forma casi aleatoria, notas irónicas a pie de página... Lo pone todo Jardiel, y ni siquiera tenía el Word.
Ahora va cualquier chavalito...
lector: te veo venir...
... chavalito medio engreído y des-leído y manda a una editorial su manuscrito con fotos y los capítulos pares impresos en tinta verde y cree que está revolucionando la literatura. Cualquier idiota puede desmontar el juguete preciso de la novela. Pero no todos pueden escribir una simple novela donde se cuente una historia.
La primera parte de la novela, donde no hay Dios, me ha gustado mucho. Lo demás es una suma algo cansina de ocurrencias y viñetas sobre Dios en la Tierra.
lector: Ya veo que hoy no estamos inspirados para el mal.
Hase caló, primo.
viernes 26 de junio de 2009
Hombres salmonela en el planeta porno, de Yasutaka Tsutsui
Es como si escribimos un cuento en el que Angelina Jolie gana el Premio Nobel de Literatura: así es esto de Tsutsui.Se te ocurre una idea graciosa, original, porcentualmente posible o decididamente distópica, y andando.
A Tsutsui se le ocurre un bonsái que provoca sueños porno, una isla artificial que se inclina fatalmente, el exterminio de todos los fumadores del mundo... Esas cosas.
El cuento que no utiliza esta técnica, El límite de la felicidad, es el mejor.
lectora: Estás muy moderado hoy, Juan.
juan: Es el follar, que me deja sin sangre.
lectora: Si lo sé no vengo...
Pero volvamos con Angelina Jolie...
lector: Sí, por favor. ¿Le untamos también el coño con miel?
juan: Luego.
Angelina Jolie ganará el Nobel de Literatura. Lo ganará a nada que escriba UN libro. Cito:
"Ismaíl Kadaré, Premio de las Letras por su hondo compromiso"
Hemos llegado a tal punto de subnormalidad que estos titulares no llaman la atención de nadie. Es como si escribiéramos: "Guardiola elegido seleccionador nacional por la elegancia de sus trajes". O como si dijéramos en los hospitales: "Que me opere ese a corazón abierto, que es el más guapo de todos". "Señora, ¡ese es sólo el bedel de la planta!" "¡No me importa!"
A los jurados (omito insulto) de los Premios Literarios Institucionales (PLI) tampoco les importa. Y nunca podrán premiar a Houllebecq, claro. Qué dirán: ¿"El Príncipe de Asturias reconoce la defensa de la pedofilia, el racismo y el machismo de Houllebecq"?
Tsutsui, nuestro japo de hoy, dejó de escribir durante 5 años porque en uno de sus cuentos arremetía contra una asociación de epilépticos. ¡Que les jodan a los epilépticos!
El caso, trabajo para casa. Un cuento con el siguiente argumento: Angelina Jolie premio Nobel de Literatura.
"Jolie recibe el Nobel de Literatura por su compromiso con el tercer mundo, por lo guapa que es (y por todas esas pajas que nos hemos hecho pensando en ella)"
Estupipendo.
miércoles 24 de junio de 2009
Buffalo Bill ha muerto, de ee cummings
¿Qué es poesía? Mi polla lo es.
lectora: ¡Eres tan puto pesado con tu puta polla, querido! No es para tanto. Yo te tuve en mis entrevientres y fue divertido; pero el tamaño de tu polla viene compensado por el tamaño (muy peque) de tu corazón, y con el corazón también se folla.
juan: Métete mi corazón en el coño, puta.
Guau. Estamos buenos hoy.
A ver. La poesía, dios mío, qué vergüencita que da. Mirad:
A ver. La poesía,
dios míos, qué
vergüencita que da.
¡Ya soy poeta! Probad en casa. Poned en verso vuestra declaración de la Renta y seréis postpoéticos. Poned en verso mala prosa y seréis Cristina Peri Rossi. Poned en verso la información calórica de unas Ruffles y seréis... ¡poetas!
Momento publicitario: acabo de descubrir Crítica poética y contracrítica. Un blog desolador. Léanlo.
Sigo.
ee cummings, como sabéis todos, se hizo famoso gracias a la película Hannah y sus hermanas, de Allen, Woody, donde el personaje de Michael Caine recita: "Ni siquiera la lluvia tiene unas manos tan pequeñas".
En inglés en el original: Fuck me, fuck me, fuck me, bitch.
¡Cómo mejora la poesía leída en su versión original, eh!
Lo de Buffalo Bill ha muerto es una antología muy extensa que nos muestra primero de todo a un tío. Sí, amigos, ee cummings, a pesar de ese nombre de mariconzón, no es mariconzón. Yo me alegro enormemente. Estoy harto de que los gays monopolicen el sexo anal y la poesía. ¡Nosotros también queremos!
Hay que decirlo cuanto antes: estamos hasta los cojones de los gays. O sea, los "gays". La única diferencia entre un gay y un Borja es que Borja sólo se tira a Martha o Sarah. Por lo demás, son la misma mierda clasista, estirada, snob y despreciable.
Lo digo como lo siento. ¡Que vuelva el marica de toda la vida (por ejemplo, yo), y que se vaya el gay!
Y que vuelva la poesía, por favor. Que vuelva Neruda, Vallejo, Aleixandre, Rosales, Gil de Biedma y Leopoldo María Panero. Que vuelvan, como decía Umbral, "los poemas a la novia". Que vuelva la cursilería:
y todo el mundo está
enamorado y las flores se cogen solas.
lectora: Tan tierno...
Vuelve el hombre.
lectora: ¡Eres tan puto pesado con tu puta polla, querido! No es para tanto. Yo te tuve en mis entrevientres y fue divertido; pero el tamaño de tu polla viene compensado por el tamaño (muy peque) de tu corazón, y con el corazón también se folla.
juan: Métete mi corazón en el coño, puta.
Guau. Estamos buenos hoy.
A ver. La poesía, dios mío, qué vergüencita que da. Mirad:
A ver. La poesía,
dios míos, qué
vergüencita que da.
¡Ya soy poeta! Probad en casa. Poned en verso vuestra declaración de la Renta y seréis postpoéticos. Poned en verso mala prosa y seréis Cristina Peri Rossi. Poned en verso la información calórica de unas Ruffles y seréis... ¡poetas!
Momento publicitario: acabo de descubrir Crítica poética y contracrítica. Un blog desolador. Léanlo.
Sigo.
ee cummings, como sabéis todos, se hizo famoso gracias a la película Hannah y sus hermanas, de Allen, Woody, donde el personaje de Michael Caine recita: "Ni siquiera la lluvia tiene unas manos tan pequeñas".
En inglés en el original: Fuck me, fuck me, fuck me, bitch.
¡Cómo mejora la poesía leída en su versión original, eh!
Lo de Buffalo Bill ha muerto es una antología muy extensa que nos muestra primero de todo a un tío. Sí, amigos, ee cummings, a pesar de ese nombre de mariconzón, no es mariconzón. Yo me alegro enormemente. Estoy harto de que los gays monopolicen el sexo anal y la poesía. ¡Nosotros también queremos!
Hay que decirlo cuanto antes: estamos hasta los cojones de los gays. O sea, los "gays". La única diferencia entre un gay y un Borja es que Borja sólo se tira a Martha o Sarah. Por lo demás, son la misma mierda clasista, estirada, snob y despreciable.
Lo digo como lo siento. ¡Que vuelva el marica de toda la vida (por ejemplo, yo), y que se vaya el gay!
Y que vuelva la poesía, por favor. Que vuelva Neruda, Vallejo, Aleixandre, Rosales, Gil de Biedma y Leopoldo María Panero. Que vuelvan, como decía Umbral, "los poemas a la novia". Que vuelva la cursilería:
y todo el mundo está
enamorado y las flores se cogen solas.
lectora: Tan tierno...
Vuelve el hombre.
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