Me parece un cuento antipático. Lo leí en su día en castellano, y luego en inglés, y ahora lo acabo de leer en latín, y no le veo el punto.
Para empezar, en cualquier idioma, el título me resulta desagradable. No por utilizar la palabra "sordidez", sino por todas las palabras: amor, sordidez, ESMÉ. ¿Qué clase de nombre es Esmé? ¡Qué asco!
Luego, no es un cuento-escena, y hay, a mi juicio, muy poca presión en sus líneas, entre que le invitan a una boda en un tiempo y un lugar, y rememora otro tiempo y otro lugar, y luego acabamos en otro tiempo y otro lugar y cambiando a la tercera persona y a una X en lugar del protagonista.
No me gustan los personajes que se llaman X. Les veo poco serios.
En este vaivén topo/tipo-gráfico pierdo interés en el cuento, y de hecho creo que es la primera vez que me lo termino.
un lector de lector malherido 2.0 (me estoy forrando con google ad sense, por cierto!!!!!): Salinger, te están dando bien para el pelo por una vez, ¿eh?
juan: Ahora que lo pienso, no sé si aceptar el macroproyecto literario del elefante azul suponía que a uno le gustaban TODOS los cuentos de Salinger...
un apuntador azul y elefantino: Sigue con la reseña, querido.
Sigo.
Que no me gusta el cuento. Que el humor irónico es demasiado destemplado: no me cae bien el personaje como me cae bien el pintor Daumier; tampoco me interesa nada la tía esa del reloj enorme.
El chiste de las paredes que se encuentran en la esquina: !puf!
Y, en definitiva, el cuento no tiene destino, nervio, aliento. No entiendo por qué existe, qué quiere contar o decir. Me parece casi un boceto, papelajos.
Y eso es.
Dedico esta reseña a Jerome, con amor y morbidez.
camino:
-1234567891011121314151617-















13 comentarios:
vaya. Demuestra tener criterio que no te gusten "todos" los cuentos de Salinger. A mí, tampoco. En realidad lo que más me gusta de Salinger es cómo sale en las fotos (cagándose en la puta madre del fotógrafo), cómo le salen las hijas (una hijas de puta) y cómo "no" acude a los cócteles literarios. Lo mejor de Salinger es que no prodiga su careto de asesino en serie
Por cierto, y para no ir de listo. Nunca he sabido por que El guardian (o el catcher ese) entre el centeno se llama así. ya sé que Un día en Nueva York estaba pillado, pero no podría llamarse El chavea se fuga del colegio o algo así? Qué sabes al respecto?
Eres mi némesis, Anónimo.
A ver: no sé nada de por qué se titula El guardián entre el centeno, aparte del hecho de que esa imagen aparece en el texto del libro y es, digamos, oníricamente epicentral.
Creo que casi todos los fans del libro prerirían como título: "Holden", o algo así.
Ahora que lo pienso, no sé si aceptar el macroproyecto literario del elefante azul suponía que a uno le gustaban TODOS los cuentos de Salinger...
No, ese no era un prerequisito para participar. Ya hacían falta comentarios negativos. Me sorprendía que todos parecieran tan amables con Salinger. :)
(Me interesa lo que dices de tu percepción de los personajes. ¿Se puede disfrutar un libro si a uno no le cae bien el personaje? A mí me caen mal casi todos los personajes de Salinger. Franny y Zooey son unos atormentados pedantes, todos la familia Glass, realmente; el Teddy (y todas sus reencarnaciones, que incluyen a Esmé) es un personaje prácticamente de terror; el bobo de De Daumier-Smith sólo da pena... Pero De Daumier-Smith's blue period me divierte, y Teddy es mi cuento favorito -de lejos- de este libro. A mí casi nunca me molesta que me caiga mal un personaje. Será porque a mí me cae mal casi todo el mundo de todas maneras.)
un apuntador azul y paquidérmico: sigue con la reseña, querido...
Al escribir lo de que el personaje ha de caerme bien, me di cuenta de que pienso exactamente eso.
Por ejemplo, el prota de American Psycho me cae bien. Creo que caerte bien quiere decir: que te muestre debilidades. El personaje de Esmé es demasiado engreído, aunque precisamente relata un pasaje de su vida en el que estaba grogui y era medio lelo... o algo así.
A mí me caen mal todos los personajes que tienen criados, por ejemplo. De ahí que dejara sin leer Un mundo para Julius y otros textos similares.
¿El De Daumier-Smith no muestra debilidades?
Bueno, yo creo que son "variables independientes". o sea, que te caiga bien o mal un personaje y que te guste o no un relato, e incluso su autor. Por ejemplo, un poné (un suponer en agropó), a mi Paul Auster, el exoptálmico ese al que encima no se le cae el pelo, me cae fatal, pero no "todas" sus novelas y sí, casi todos, sus personajes. Salinger me cae bien; le haría una foto para que se cabrease conmigo y de paso para venderla al New Yorker por un pastón; me gustan algunos de sus relatos, no demasiado sus novelas y me caen fatal casi todos sus personajes, especialmente los que acaban de volver de una guerra. Y al revés que j. o juan, no sé, me gustan los personajes con criados, especialmente mayordomos, sobre todo si son más progres y cultos que sus amos. Me gusta ser tu Némesis, querido
Juan ¿no te caen bien los personajes con criados? ¿No te cae bien Bertram Wooster - una de esas frivolidades que leo yo? Tiene a su criado Jeeves, que es, además, Anónimo, mucho más listo que él. Y en cualquier caso, tener criados a mi me parece una enorme debilidad. Aunque solo sea por eso, debería gustarte.
Daumier yo creo que si muestra debilidades: todo lo que miente, todo ese prestigio falso (que si he comido con Picasso, o algo así) me parece enternecedor.
Realmente no me gusta nada la gente con criados.
Adoro a Woodehouse, o como se diga, por la misma razón que adoré a Richmal Croptom en mi lejana infancia
Si no te gustan los criados es que no tienes sentimientos, juan ¿No serás un anarquista violento de esos de bomba redonda y mecha?
No tengo sentimientos ni criados, no.
BuEno, bueno,, que es SOLO un cuento..
Llegué tardísimo a esta entrada y le quiero contestar al anónimo la pregunta de The Catcher, esto lo publiqué en mi blog.
Holden, el protagonista, quiere ser The Catcher (como en beisbol, el que atrapa) en un campo de centeno que queda en al lado de un risco, al que van miles de niños a jugar, y atraparlos si van a caer, como una suerte de superhéroe:
"Anyway, I keep picturing all these little kids playing some game in this big field of rye and all. Thousands of these little kids, and nobody's aroung --nobody big, I mean-- except me. And I'm standing on the edge of this crazy cliff. What I have to do, I have to catch everybody if they start to go over the cliff --I mean if they're running and they don't look where they're going I have to come out from somewhere and catch them. That's all i do all day. I'd just be a catcher in the rye and all. I know it's crazy, but that's the only thing I'd really like to be. I know it's crazy."
Publicar un comentario en la entrada