miércoles 9 de mayo de 2007

Asfixia, de Chuck Palahniuk


Cuando leas esto, te llevarás una sorpresa. Una de las malas. Y te enfadarás conmigo.

Sí. Te sentirás traicionad@. Tú me dejas Asfixia, de Chuck Palahniuk, y voy yo y lo critico cuando sé que no miras. Que estás de compras con tu papá, en Gucci.

(Risas)

A ver.

No he conseguido acabarme lel 50% de las novelas de Palahniuk. El otro 50% no he conseguido empezarlas. Palahniuk es así: consigue cosas contigo. Cosas malas.

Asfixia iba bien; como 100 páginas al galope. Morbo, sexo, desviaciones, truculencias, alguna frase brillante... Buen rollito.

Pero, enseguida, como en todo lo de este grillado, te das cuenta de que el libro no va a ninguna parte. Chuck no tiene nada que contarnos, básicamente. No tiene una diana en la última página del libro hacia donde apunta la flecha de la primera. Simplemente, va contando sin ton ni son cuatro cosas a la vez.

En Asfixia: que si es un adicto al sexo, que si su madre está gagá, que si trabaja en un parque temático y que si hace como que se ahoga en los restaurantes para que los comensales que le auxilien luego le tomen cariño y le manden cheques pa su cumple.

Ok.

Pero todo esto, batiburreado, zappístico, acaba cansando. A mí, muchón. Me siento siempre en la primera página, como desmemoriado, el día de la marmota literario.

Es lo que hay.

Algunos leen Mundo Maravilloso, de Javi Calvo (traductor de esta cosa) y yo nos le digo nada.

Javi, que sepas que te leemos; muchas veces, sólo en traducción; pero siempre con esa admiración que nos da saber que estás ahí, dándole, perenne como el pomo de la puerta del hotel Chelsea.

En Nueva York.

13 comentarios:

bluff dijo...

Hola!
Mi imprseión después de tratar de leer "Asfixia" es la de que Palahniuk es un moderno en el peor sentido de la palabra. Inconsistente, vana, autocomplaciente... eso me pareció la novela de marras.
Un rollo de mall. Un mal rollo. Bluff

teMataréSiTeRíesDeMiAcento dijo...

Casi me sorprendo, no me enfado, ni desespero. A mí me encantó Asfixia, ya lo sabes, sabes de mi buen gusto. La culpa sólo puede ser tuya, esta vez no me convences.
Lo seguiré intentando contigo, perro.

Lansky dijo...

Me gustó El club de la hucha -¿o era de la ducha? ¿de la lucha?- Bueno, la peli, digo, esa que el Norton le hostia al chulo de Bradd Pitt. Me ahorré la novela, lo cual es mucho en estos tiempos de inflación editora.

En cuanto a los novelistas satíricos, desde Swiff no hay quien los aguante.

juan dijo...

"Perro"... ohhhh

colgadaEnMiVentana dijo...

Be my dog...

juan dijo...

Sure!

Anónimo dijo...

¿Quién coño es SWIFF?

juan dijo...

Dios. Pero con F: Jonathan Swift.

"Los viajes de Gulliver", nada menos.

Lo más genial del XVIII, que es el siglo más maravillosamente frívolo de la historia de la literatura.


http://en.wikipedia.org/wiki/Category:1726_novels

Lansky dijo...

Yo a Swift le puse dos F, pero está mejor con una y una T.

Swift, sí, el de Gulliver, y el de Una modesta proposición, es el que dijo: "La mayoría de las personas son como los alfileres: sus cabezas no son lo más importante". Y también: "La ambición lleva a las gentes a los menesteres más viles. La prueba es que para trepar se adopta la misma posición que para arrastrarse"

Lógicamente, los Pahaniuh y otros satíricos actuales no le llegan al sobaco, como quería demostrar.

bluff dijo...

Hola!

"El País del Agua" de Graham Swift (también con "t") es también (también, también) muy buena. Pero Graham no es novelista satírico. O no lo es, al menos, en la medida en la que puede dejar de serlo un novelista inglés.

Paradójicamente el menos satírico de los novelistas ingleses es Tom Sharpe (saga Wilt, un cúmulo de gilipolleces) y tampoco se puede decir que fueran unos linces otros a los que tradicionalmente se viene caracterizando como maestros del humorismo: Tackeray y Kingsley Amis (el papá de Martín).

Richmal Crompton, en cambio, es la rehostia. Unica e impagable. Lo máximo. Bluff

Anónimo dijo...

Oh Lansky, que pierdes el tiempo en blogs que no te gustan, sólo para sentir una sensación que te recuerda al reflejo de lo que era tener una erección.

Oh pobre Lansky, que derrochas el dinero de los contribuyentes, tocándote los huevos, a mano batiente.

Oh Lansky, el de la barriga prominente, la pose displicente, la alopecia ya-no tan incipiente.

Pobre y solitario Lansky, solo en su propio amor-odio, frente al espejo que le ofende con lo evidente, porque no le miente.

Pobre y triste Lansky, pobre demente, pobre intelectual, cuya erudición le impide ver, que nos más que un deficiente.

FDO:
Una admiradora de Lansky.

PD: Lansky, si no tienes un perro, cómprate uno, es la clase de persona que busca un fascista (disfrazado de anarquista) como tú.

Lansky dijo...

Anónima, siento no haberte follado en su momento y comprendo por ello tu amargura, pero no me gustan las feas: algo a añadir a la barriga prominente y a la alopecia: soy medio maricón; jamás he podido subirme encima de las tías que son como tú; pero tienes veneno, lo reconozco

d.m. dijo...

me encanta que corra la sangre desde primera hora. pensé, lansky, cuando leí a tu admiradora, que eras tú escribiéndote a ti mismo.
a mí me encantó asfixia. contigo no hay manera, juan, amor