Todos estamos hasta los cojones de la reivindicaciones feministas.lector: Cierto.
Estamos hasta los huevos de que la Igualdad signifique mejorar la vida de las mujeres. ¿Qué igualdad es esa? Las mujeres estaban pero que muy bien en su casita, con la telenovela y el punto; quién les mandó salir a la calle a mandar y hacer horas en una oficina. Quién les mandó buscarse un trabajo y dejar de tener hijos. Quién les mandó olvidarse del placer de cocinar. Yo, desde luego, no.
lector: ¡Ni yo! Es que son tontas las mujeres.
El caso es que, leyendo La carretera, me he dado cuenta de (es una novela de mierda) una circuns (pero al menos me ha dado algo que pensar, eso sí) tancia insólitamente preterida en el ideario genital progre. A saber: las mamadas.
Sí, señoras ministras, mucha píldora del día después y mucho aborto y mucho matamos niños y salimos sonriendo en las fotos, pero nada dicen ustedes sobre la composición química de los niños. Hay mucho semen en los niños. Sí.
Sí.
lector: Este post va a ser lo más hijoputa que has escrito nunca.
juan: Na, llegué tan alto/bajo que ya ni me alcanzo.
El caso es que las ministras sonrientes creen, como todas las femis malfolladas, que va un macho y todo lo que aporta al feto es que un rato se corrió en tu coño y, como hubo suerte, ahí le acertó el espermatozoide al óvulo, por la misma escuadra. Y listo. Luego la hembra, pobriña, tiene, pobriña, que acaudalar la vida, pobriña, durante 9 largos meses, pobriña, y dar a luz, pobriña, con lo que eso duele, pobriña, y es que hasta Dios nuestro señor creador era un machista que nos quería hacer de sufrir a las mujeres, pobriñas.
Y entonces, por tiempo (un segundo de correrse frente a 9 meses de inquilinato) la hembra, se dice, puede matar si le place a su inquilino: olé.
Pero, ojo, lo que nadie ha dicho, y por eso lo voy a decir yo, es todo lo que el hombre ha seguido aportando a ese feto. A saber, en el caso de la pareja normal, o sea, la que a mí me da la gana, el hombre, como es hombre, tiene que follar, ¡queremos follar mucho, joder, no lo entendéis!, y ese follar mucho implica que la mujer, embarazada, tiene que chupársela habitualmente. Sí, las embarazadas, tan tiernas, en realidad son las chupapolla
s mayores del reino.¡Estas son las verdades del barquero! Embarazadas=chupapollas. Nada de ternura. Son putas estrellas del porno.
Y ahonde va todo ese semen de la fidelidad conyugal, ¿eh?, si no es al estómago de la embarazada y, de ahí, al feto que está domiciliado en su vientre, pobriña?
Entonces, señás ministras, ¿cómo es eso de que el hombre no aporta nada al feto, bebé, y niño por venir, eh? Aporta mucho. De hecho, más quisiera él aportar más e inflar a su embarazada mujer de semen.
lectora: Dames ganas de vomitar.
juan: Encimita mía, porfis.
Así las cosas, viva la Igualdad, viva el ministerio de la Igualdad, pero ya va siendo hora de que se cree el ministerio del Semen.
Estamos hasta los cojones de todas estas zorras.
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11 comentarios:
Nos divertís, Malheridote nuestro.
Ministra es epiceno. !Burro!
J.
Qué días más chungos para los alérgicos. En Madrid, claro.
J,
El feminismo no cree en epicenos!
MAEMÍA
¿Qué le ocurre, señor Arnold?
No lo sé, pero tengo los cojones como buzones llenos de cartas de amor.
Arnold, N-IX, ¿cómo definiríais el machismo de HKKMR?
a) Este es un hijo de miles y miles de camiones llenos de putas.
b) Se nota que no tiene hermanas y se ha criado en un entorno machista.
c) Nunca le regalaría a su madre otra cosa que no sirva para que ella haga labores del hogar.
Por mí, te puedes meter tu encuesta por el culo, Malú.
A lo mejor lo que tenéis que hacer es esto: http://cartmanation.blogspot.com/2009/05/cito-almudena-la-pequena-concursante.html
¿Pero tu que coño te metes???
bueno, ya presupongo, que tu de un coño saliste y nunca mas entraste, te debió apretar la cabeza, porque si no esa misoginia no se explica
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