Pocos libros pueden encontrarse hoy en día que alcancen el rigor y el interés de la última novela de Cormac McCarthy. La carretera supone acrisolar todo el talento que, de forma más caudalosa, el autor norteamericano ha ido desarrollando durante las últimas décadas. Hay que decirlo cuanto antes: la maestría puesta al servicio de la síntesis da lugar a obras que son, en cierta forma, como legados decisivos, como breviarios de literatura; casi catecismos de una estética. La carretera es una de esas obras.Un padre y su hijo, brillantemente innominados a lo largo de toda la narración, viajan hacia al sur en medio de un paraje post-apocalíptico. Asistidos tan sólo por los alimentos que transportan en un carrito de supermercado y casi inermes (dos balas es todo lo que aloja el revólver que empuña el padre), la pareja protagónica recorre una carretera interminable e infernal, asediada por bandas caníbales y por el propio desfallecimiento. A medida que los alimentos escasean, la historia nos conduce hasta el verdadero núcleo de su propuesta, el nervio filosófico que alienta sus impagables páginas: el deber de un padre de proteger a su hijo.
McCarthy acierta en la elección de una prosa seca, casi poemática, que a veces recuerda al Kafka menos simbólico, otras al estilo coordinativo de autores como Bret Easton Ellis, y otras, finalmente, a la lírica cruda de una Anne Sexton o un ee cummings en sus respectivas ergástulas de dolor.
Desoladora, apabullante, La carretera es una novela que atrapa al lector hasta la última página, tanto por el dinamismo de su acción (sabiamente pautada) como por el afloramiento orgánico de una masa emocional que McCarthy nos oculta con deliciosa crueldad.
Una de las novelas más importantes del Siglo XXI. Un portento. Léanla.
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Este post forma parte de: Las variaciones Mc
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25 comentarios:
Anonadada me has dejado. ¿Dónde está el truco?.
¡Vaya "colofón", vaya "colofón", pero qué requetecolofón!
Pero qué hijoputa más salao eres, qué tío...!
Un saludo.
Marcos
¿y las palabrotas?
Gracias Juan por la recomendación, será mi siguiente lectura.
Ah, el relativismo de cierta izquierda... No, señor, hay novelas buenas y novelas que son una mierda. Hay novelas auténticas y novelas fraudulentas.
De dónde has hecho copyplaste, ¿de plasta reviews?
Ya la he leído, y como que no.Que no me dice nada que no esté ya dicho. Tampoco le veo mayor maravilla estilística. !En fin!, haced lo que os pase por los santísimos, pero, puestos a aprovechar el tiempo, mejor releer Guerra y Paz.
!Más sorbedoras!
J.
Esta es la versión Babelia, hecha de trocitos de frases que engalanan fajas y sinopsis de libros: "el mejor libro del año", "un libro excepcional que te hará temblar", "un talento infrecuente", "su humanidad rebosa los poros de las páginas y resbala por tus níveas mejillas"...etc etc
"Kafkiano" es el calificativo más utilizado en los últimos tiempos. Todo es kafkiano. Se podría escribir un ensayo acerca de esto, si Vila-matas o Fernández Porta no lo han hecho ya.
muy divertido, ahora muestra de dónde recortaste cada una de las frases.
o no, mejor no, qué pereza.
El texto es original. Lo escribí con la punta de la polla.
Bravo, no será mi siguiente lectura. Gracias por la recomendación :)
(Enhorabuena por su blog).
Hola de nuevo!
Me hubiera encantado que en tu parodia, aparte de las ergástulas o ergóstolas o ergústulas,hubieras comentado algo sobre la gente ésa con tuberías en las manos!
Esto es una jilipollez y parece una parodia de una parodia cursi.
"brillantemente innominados". Lo he reconocido. Eso pertence al mismo circuito mental de "brillar por su ausencia". Con este estilismo suplementario-cultural currado, brilla más que nunca Malherido. Por su ausencia.
Kafkiano es todo. Sí. Eslo. Como fragmentario, multidisciplinar, intertextual o de afilada prosa. Y el Rey siempre es "campechano", Joaquín Reyes dixit.
Echo de menos el manido recurso a la estructura circular, o las muñecas rusas y cajas chinas, literatura dentro de literatura...
Pero yo echo de menos cualquier cosa.
Es por la saudade.
Esto va a ser un capotazo en seis actos. Mierda. Ya no se si estoy en el blog este o en el de Babelia.
Ya, pero y las tuberías, ¿qué? ¿Eh? ¿QUÉ ME DICES DE LAS TUBERÍAS?
Lo ha escrito con la punta de la polla y las correcciones se las ha pasado por los huevos.
Con la punta de la polla con la que escribiste este comentario en el que se nota que, la polla y tú que vienen a ser lo mismo, no conocían la obra anterior de Cormac, si no ambas sabrían que: 1) McCarthy tiene una obra inmensa anterior, y 2) esta no es su mejor novela, aunque baste y sobre.
"... un solitario copo grisáceo que cayera de un tamiz. Lo atrapó en la palma de su mano y lo vio expirar como la postrera hostia de la cristiandad".
Te desgüevas, vamos.
Venga Juan, mira a ver si tienes algo por ahí que merezca la pena. Y si no, ya sabes: fotos de tetudas, que siempre quedan bien.
J.
Coincido con su diagnóstico sobre The Road, una novela sobre y para el futuro. Michael Chabon escribía sobre ella el año pasado que la obra de McCarthy podía leerse como una novela que toma elementos de la rama postapocalíptica de la ciencia ficción, como un alegato contra los excesos de la ortodoxia religiosa, como un regreso al núcleo duro de la narrativa anterior de McCarthy ("adventure and Gothic horror"), pero también así: "The Road can also be read as an older form of adventure story that became discredited after the advent of Robinson Crusoe (...): the epic" (Michael Chabon, Maps and Legends. Reading and Writing along the Borderlands; Harper Perennial, New York, 2009. p. 105). Saludos.
Malherido, se está poniendo imposible entrar aquí. No haces nada más que memeces.
ladran malherido... ladran...
...y a tí te cabalgan, anónimo
¿¿¿Bret Easton Ellis,??'¡¡ me has matado¡¡
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