jueves 18 de junio de 2009

Soul man, de José María Mijangos

A Mijangos le gustan los negros. ¡A mí también! Son tan marchosos y tan buenos recogiendo algodón: oh, oh, oh, recojo el algodón blanquito, oh, oh, oh, Dios mío, dame tejidos de calidad.

Aparte de esas grandes pollas. Esas grandes pollas. Esas grandes pollas.

lector apuntador: Juan, ¡reacciona!
juan: Perdón... Es que son muy grandes esas pollas.

Los negros saben hacer muchas cosas bien (algunas no con la polla). Por ejemplo, encestar.

lectora: ¿Encestar lo qué?
juan: ¡Todo!

Encestan balones, encestan pollas, encestan calcetines en las lavanderías del Bronx... Encestan heroína, encestan el televisor que te han robado en el coche que le han robado a otro. Encestan a sus mujeres contra la pared. Son la hostia.

También cantan y tocan instrumentos bastante bien.

También corren muy rápido sin necesidad de que les digas "puto negro, corre que te mato", o de que le pongas a tu hija abierta de piernas en la línea de meta. Corren por amor al arte, en serio.

Mijangos: Mi novela no va de esto, tío.
juan: ¡Visca el Barça!

La novela de Mijangos, que es catalán a muerte, nació en Barcelona...

Mijangos: Yo soy del Madrí.
juan: ¡Visca el Barça!

Nació en Barcelona pero se fue pronto de allí, antes de que le desgraciaran la aptitud lingüística.

Mijangos: ¿Dejarás algún día de meterte con los catalanes?
juan: ¡Cuando me inviten a follar! Siempre pago yo, joder.

El caso. Soul man es una novela sobre un negrito rítmico que tiene un padre genio de la música soul, ya sabéis, esa música que les gusta a todos los que no les gusta la música. Qué música escuchas. Jazz, soul, blues... ¡Mierdas! ¡Mierdas putas! Donde esté Russian Red que se quite medio siglo de música americana.

Mijangos: ¿Te gusta Russian Red?
juan: Sólo para mirar.

El negrito rítmico es un pieza: roba, maltrata a su madre (como es lógico: ¡es negra!) y acaba viviendo en Madrid, donde, según el narrador, el Mijangos, "no hay racismo porque no hay negros". ¡Claro! El principal problema del racismo son los negros: si no hubiera negros no habría racismo. Si no hubiera gays no habría homofobia. Si no hubiera catalanes no había lector malherido.

Esto Hitler lo entendió muy bien.

La novela está escrita en un castellano muy rico; rico, rico. Ya dije en otro post que Mijangos escribe contra la modernidad: no he visto otro autor español menor de 50 años que recupere tantos vocablos castellanos callejeros: olé.

Y nada, se cree muy gracioso Mijangos, porque en todos los lances de su novela acaban pillando a alguien con el coche. ¡No tiene ninguna gracia! Un respeto para los damnificados en accidentes de tráfico. Un respeto. Tanto dolor. Un respeto, por favor.

Hay que respetar a las personas, aunque las hayan pillado con un coche.

Seguro que iban a misa, Mijangos, majo.

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Publica Lengua de Trapo

¿A quién apaleamos hoy?

7 comentarios:

emma dijo...

Jajajajaja.
Ha sido muy gracioso, gracias.

Anónimo dijo...

!Joder lo que te complicas, majo!

J.

Jorge dijo...

Muy bueno ere tú con tus compis de editorial... Yo me he llevado un gran chasco con esta novela tan mal escrita.

Zero Kelvin dijo...

Bueno, un tal Holmes apodado "Mr 35 cm" también tenía una polla grande. Creo que de eso va "Boogie Nights". Ah, y de que era actor porno y tal allá en los 70.

En Madrid claro que hay racismo. Sudamericanos, magrebies. ¿Quien ha dicho que no hay negros? Algunos hasta juegan en el Bernabeu.

No me haga caso, no tengo criterio. Me gusta "La carretera".

Juan dijo...

Aclaración: en la novela se refiere al Madrid de los años sesenta (creo). Vamos, a hace muchas décadas seguro.

javi dijo...

es el mejor post que he leído nunca en un blog, gracias de verdad. por cierto acabo de leer manual de asesinos por correspondencia de mijangos y es muy bueno, seguiré con el braille y este soul man, un saludo desde la otra butaca

Anónimo dijo...

He leído en algún lado que su autor nació en Barcelona, pero juraría que ese tipo lleva muchos años en Madrid. La utilización de modismos, casticismos y demás madrileñismos así me lo hace pensar. Por otro lado, yo que paso con holgura d los 50 tacos he encontrado muy acertada la descripción de la ciudad en los sesenta, al menos, lo que yo recuerdo. A mí la novela me ha encantado (solo había leído una, pero debe estar descatalogada: el rey de prosperidad). Mi nombre es Cropper.